Sociedad, Tecnología

Las diez preguntas que todo gobierno debería hacerse en el siglo XXI

 

“¿Estamos preparados para afrontar el futuro tecnológico que se avecina?”

Todos sabemos que la mayoría de gobiernos piensan a corto plazo. Saben que su legislatura dura 4 años, y más que querer dejar una buena base donde cimentar un gran país, buscan ponerse el mayor número de medallitas posibles para poder ser reelegido.

La gran cuestión es: ¿cuál es realmente la función de un gobierno? La respuesta más obvia sería “gestionar un país de la mejor manera posible para que la gran mayoría de sus ciudadanos tuviesen la mejor calidad de vida posible”.

Un buen gestor debería tener grabado a fuego una palabra clave: “prever”. La mayoría de problemas que hoy tiene España han sido creados por falta de previsión, de visión o, peor aun, por falta de conocimiento. Lo que en el pasado se solía llamar “no tener ni idea”.

De acuerdo, lo hecho, hecho está; no hemos sabido prever la burbuja inmobiliaria, no hemos sabido ver el crack de las cajas de ahorros, la corrupción, el fracaso escolar, la contaminación, los desahucios, etc. Pero llegados a este punto, en 2016, ¿no hay nadie en ningún partido político que no esté viendo el cambio tecnológico tan bestial que está ocurriendo? ¿De verdad que solo somos unos pocos los que nos estamos dando cuenta de lo que se nos avecina?

Los políticos están tan ciegos que no pueden ver que dentro de 15 años la sociedad no va a tener nada que ver con el modelo que ahora conocemos. ¿No ven la evolución de la robótica, de las telecomunicaciones, del comercio electrónico, de la biotecnología?

No se preguntan cómo influirá ese cambio en las empresas, en los impuestos, en la cultura, en la longevidad de los ciudadanos, etc. La solución a los problemas que tengamos dentro de 15 años la tenemos que dar hoy, no dentro de 15 años. La previsión nos evita sufrir las consecuencias. Pero claro, no vale poner a cualquiera a prever lo que pasará dentro de 15 años.

A parte de resolver los problemas del presente de España generados en años pasados (déficit, paro, pensiones, etc.), aquí le dejo 10 preguntitas que debería hacerse el próximo presidente del gobierno.

1. Dependencia tecnológica

¿Qué grado de dependencia tecnológica tenemos? Sobre todo de aquellas tecnologías que usan la mayoría de ciudadanos españoles y que posiblemente crezcan a lo largo de los años: telecomunicaciones, energía, robótica, Internet…

La dependencia tecnológica marcará el tipo de país que seremos dentro de unos años, algo realmente grave cuando la información y el negocio digital domine completamente el escenario social.

2. Formación

¿Realmente estamos formando a nuestros jóvenes para que innoven y sepan desarrollar modelos de negocio basados en la tecnología? La formación es clave, la programación y el conocimiento tecnológico deberían ser asignaturas obligatorias en todos los colegios.

3. Nuestro PIB

¿Seremos capaces de conseguir en unos años que al menos el 15% de nuestro PIB sea digital o esté basado en la generación de negocios basados en la tecnología? ¿Seremos capaces de innovar y exportar modelos de negocios innovadores e implantar una marca España “digital”?

4. Impuestos

Si la tecnología está permitiendo que las empresas se domicilien fiscalmente donde quieran y puedan desarrollar sus negocios de forma global, ¿cómo impedir que algunas empresas monopolicen servicios en nuestro país y paguen impuestos fuera?

5. Pensiones

La tendencia de la biotecnología es hacer que vivamos más años, y no es ficción, sino que es una realidad absoluta. En 10 o 15 años podremos vivir hasta los 120 o 130 años. ¿Cómo influye en el modelo de pensiones actual?, ¿qué deberíamos hacer para compensar el nuevo mapa demográfico que llegará en 15 años?

6. Empleo

¿Qué tipo de empleo se necesitará en 15 años?, ¿cómo compensar la automatización de ciertas profesiones? No hace falta ser muy listo para darse cuenta que los perfiles de los trabajadores están cambiando. No solo se demandan más perfiles tecnológicos, sino que la robótica viene para suplantar al trabajador. Un robot no se pone malo, no tiene vacaciones, tiene un clarísimo plan de amortización para una empresa y es mil veces más rentable que un humano. Quien piense que eso es ciencia ficción se equivoca de lleno. La robótica está a punto de desembarcar en muchos sectores que no son industriales, retail, grandes superficies, hogar, etc.

Si sumamos el paro que producirá eso, más el crecimiento de la masa demográfica y su longevidad, nos da un enorme problema.

7. Cambio climático

¿Cómo influirá el cambio climático en nuestra sociedad y economía? Un enorme problema al que, como buen avestruz, metemos la cabeza dentro de la tierra para no querer darnos cuenta de la gravedad del problema y de las consecuencias catastróficas que ocasionará. Refugiados climáticos, falta de agua, planificación agrícola, etc.

8. El comercio

¿Cómo influirá el e-commerce en nuestro modelo de consumo y en nuestras pymes? El e-commerce aún supone un pequeño porcentaje de nuestro volumen de consumo, pero en 15 años tendrá mucho peso en nuestro modelo de compra.

Uno de los ejemplos claros de la evolución del e-commerce ha sido China y cómo en los últimos 5 años han cambiado sus modelos de consumo. En España no tenemos un Amazon, no tenemos un Taobao, ni siquiera un Zalando. Y pocos mega e-commerce españoles veo planificándose. Zara podría ser uno, pero demasiado especializado en un sector. Espero que el El Corte Inglés se esté dando cuenta de que su futuro pasa por robotizar al 40% de su plantilla en sus puntos de venta y convertirse en un mega e-commerce en Europa.

9. La banca

¿Qué consecuencias trae la banca digital? La digitalización de los servicios de la banca tiene sus pros y sus contras. Traerá beneficios en reducción de costes para los bancos, ya que gran parte de los servicios se los autogestiona el usuario.

Hasta ahí bien, pero, ¿cómo evitar que gigantes como Amazon, Google o Facebook entren dentro de la banca digital? Para la gente joven la marca Google es mil veces más conocida y robusta que un BBVA. Estoy completamente seguro que, si mañana Google ofreciera un servicio básico de autogestión de tu dinero, miles de jóvenes podrían antes sus ahorros en Google que en un banco español.

10. La energía

¿Cómo influye el cambio de modelo energético que se nos avecina ? Está claro que el petróleo no es la opción de futuro, no porque no haya, sino porque contamina demasiado. Si la electricidad se va a convertir en nuestra fuente principal de energía, ¿qué demanda necesitaremos en 15 años? ¿Las empresas energéticas están planificando esa demanda a futuro y están acometiendo las inversiones y soluciones necesarias?

Entiendo que no es fácil. Como consejo personal, le diría al futuro presidente de España que tenga una mente abierta, que se rodee de gente que sepa, que tengan visión de futuro. Que deje fluir el dinero y la inversión privada hacia la innovación tecnológica y hacia los nuevos modelos de negocio y de producción. Que ofrezca incentivos fiscales reales, agresivos y sencillos para los inversores que quieran invertir en tecnología en España. Que sitúe la innovación como uno de los cuatro pilares del país. Que diseñe un país pensando en el futuro que viene y no en el presente que tenemos.

Que nuestros hijos no sufran las consecuencias de no haber pensado en su futuro.

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