¿Y si Google creara un banco?
Las entidades tradicionales están al borde del precipicio

 

“El futuro de los bancos pasa por convertirse en empresas de servicios.”

Hace unos días estuve dando una charla a unos jóvenes de una universidad y les hice un pregunta. ¿Dónde meteríais vuestro dinero, en un supuesto banco que abriese Google o en BBVA o Santander? Me sorprendió que el 100% respondiera Google.

No se si la banca en general se está dando cuenta de que el concepto de banco como tal está cambiando. Para la mayoría de los “millennials” los bancos son entidades completamente planas que básicamente sirven para recibir su nómina todos los meses. Y eso aquellos que trabajan…

Pocos de ellos afirman necesitar los servicios de un banco, al contrario de lo que sucede con Google, que para ellos representa el día a día de muchas de sus acciones, comunicaciones y servicios. Los nativos digitales tienen otro concepto de banca y seguramente otro modelo de gestión de sus ingresos.

Por tanto, la banca debería preguntarse por el efecto que tendría en sus resultados un hipotético servicio de Google que revolucionara el concepto de banca. Un servicio que permitiera domiciliar tu nómina y cobros, vinculándolo a tu cuenta de gmail. Que te permitiera domiciliar tus recibos y pagos, que pudieras realizar pagos, transferencias y traspasos de gmail a gmail de forma rápida, sencilla y en todo el mundo. Que pudieras solicitar microcréditos para compras online, y que fuese tu cuenta de Google quien te permitiera pagar a plazos algún producto que quisieras comprar en Internet. Solo con eso podría arrasar entre la clientela de clase media.

Además, Google podría ofrecer una gran ventaja en forma de intereses muy bajos y cero comisiones. Y es que el “core business” de Google no serían las comisiones y los intereses y por ello se podría permitir condiciones muy ventajosas frente a la banca tradicional, ya que tiene otras fuentes de ingresos que mantienen a la compañía. No necesitaría sucursales porque ya tiene un sucursal en cada cuenta de Gmail activa, y tampoco necesitaría campañas de captación de clientes porque ya tiene millones. Finalmente, no necesita hacer que el usuario se descargara una nueva App porque puede integrar en millones de smartphones con Android su nueva App de “Tu dinero”.

Google puede permitirse agregar servicios innovadores que jamás lanzaría la banca tradicional. Por ejemplo, podría sacar servicios de alquiler de vivienda con tarifa plana en una plataforma donde los usuarios pudieran subir sus inmuebles “disponibles”. La empresa tecnológica gestionaría los alquileres e incluso podría ofrecer la compra compartida de casa, además de nuevos modelos de hipoteca mucho más ágiles que estuvieran hechos a imagen y semejanza de los modelos de financiación que usan las marcas de automóviles con sus paquete “Alternative”, “Leasing”…

“¿Qué necesitarán los clientes dentro de 20 años? Ese es el gran reto.”

Google entiende mucho mejor la forma de pensar de los millennials, ya que gran parte de las nuevas tendencias digitales las crea la misma empresa. Supongo que Google tendría que investigar las barreras legales existentes para ofrecer este tipo de servicios. Pero con 250.000 millones de dólares podría hacerse con muchos bancos de todo el mundo y convertirse en el mayor nuevo banco del planeta y revolucionar el concepto de banca.

La banca tradicional debería replantearse su papel y pensar en qué será dentro de 20 años, porque no creo que el camino esté solo en digitalizar los servicios bancarios o sacar muchas Apps. Más bien deberían pensar y diseñar servicios nuevos e innovadores, rediseñar el modelo de compra, el modelo de vivienda y estudiar bien los hábitos de la gente. En definitiva el modelo de banca y de banco. Deberían pensar en ser otra cosa, entender las necesidades reales que tendrán en un futuro los usuarios que a día de hoy tiene 10 años.

Personalmente creo que el futuro de un banco es ser una empresa de servicios más que como una entidad financiera. Una empresa de servicios que entienda bien la relación entre “usuarios, necesidades y servicios”.

Las diez preguntas que todo gobierno debería hacerse en el siglo XXI

 

“¿Estamos preparados para afrontar el futuro tecnológico que se avecina?”

Todos sabemos que la mayoría de gobiernos piensan a corto plazo. Saben que su legislatura dura 4 años, y más que querer dejar una buena base donde cimentar un gran país, buscan ponerse el mayor número de medallitas posibles para poder ser reelegido.

La gran cuestión es: ¿cuál es realmente la función de un gobierno? La respuesta más obvia sería “gestionar un país de la mejor manera posible para que la gran mayoría de sus ciudadanos tuviesen la mejor calidad de vida posible”.

Un buen gestor debería tener grabado a fuego una palabra clave: “prever”. La mayoría de problemas que hoy tiene España han sido creados por falta de previsión, de visión o, peor aun, por falta de conocimiento. Lo que en el pasado se solía llamar “no tener ni idea”.

De acuerdo, lo hecho, hecho está; no hemos sabido prever la burbuja inmobiliaria, no hemos sabido ver el crack de las cajas de ahorros, la corrupción, el fracaso escolar, la contaminación, los desahucios, etc. Pero llegados a este punto, en 2016, ¿no hay nadie en ningún partido político que no esté viendo el cambio tecnológico tan bestial que está ocurriendo? ¿De verdad que solo somos unos pocos los que nos estamos dando cuenta de lo que se nos avecina?

Los políticos están tan ciegos que no pueden ver que dentro de 15 años la sociedad no va a tener nada que ver con el modelo que ahora conocemos. ¿No ven la evolución de la robótica, de las telecomunicaciones, del comercio electrónico, de la biotecnología?

No se preguntan cómo influirá ese cambio en las empresas, en los impuestos, en la cultura, en la longevidad de los ciudadanos, etc. La solución a los problemas que tengamos dentro de 15 años la tenemos que dar hoy, no dentro de 15 años. La previsión nos evita sufrir las consecuencias. Pero claro, no vale poner a cualquiera a prever lo que pasará dentro de 15 años.

A parte de resolver los problemas del presente de España generados en años pasados (déficit, paro, pensiones, etc.), aquí le dejo 10 preguntitas que debería hacerse el próximo presidente del gobierno.

1. Dependencia tecnológica

¿Qué grado de dependencia tecnológica tenemos? Sobre todo de aquellas tecnologías que usan la mayoría de ciudadanos españoles y que posiblemente crezcan a lo largo de los años: telecomunicaciones, energía, robótica, Internet…

La dependencia tecnológica marcará el tipo de país que seremos dentro de unos años, algo realmente grave cuando la información y el negocio digital domine completamente el escenario social.

2. Formación

¿Realmente estamos formando a nuestros jóvenes para que innoven y sepan desarrollar modelos de negocio basados en la tecnología? La formación es clave, la programación y el conocimiento tecnológico deberían ser asignaturas obligatorias en todos los colegios.

3. Nuestro PIB

¿Seremos capaces de conseguir en unos años que al menos el 15% de nuestro PIB sea digital o esté basado en la generación de negocios basados en la tecnología? ¿Seremos capaces de innovar y exportar modelos de negocios innovadores e implantar una marca España “digital”?

4. Impuestos

Si la tecnología está permitiendo que las empresas se domicilien fiscalmente donde quieran y puedan desarrollar sus negocios de forma global, ¿cómo impedir que algunas empresas monopolicen servicios en nuestro país y paguen impuestos fuera?

5. Pensiones

La tendencia de la biotecnología es hacer que vivamos más años, y no es ficción, sino que es una realidad absoluta. En 10 o 15 años podremos vivir hasta los 120 o 130 años. ¿Cómo influye en el modelo de pensiones actual?, ¿qué deberíamos hacer para compensar el nuevo mapa demográfico que llegará en 15 años?

6. Empleo

¿Qué tipo de empleo se necesitará en 15 años?, ¿cómo compensar la automatización de ciertas profesiones? No hace falta ser muy listo para darse cuenta que los perfiles de los trabajadores están cambiando. No solo se demandan más perfiles tecnológicos, sino que la robótica viene para suplantar al trabajador. Un robot no se pone malo, no tiene vacaciones, tiene un clarísimo plan de amortización para una empresa y es mil veces más rentable que un humano. Quien piense que eso es ciencia ficción se equivoca de lleno. La robótica está a punto de desembarcar en muchos sectores que no son industriales, retail, grandes superficies, hogar, etc.

Si sumamos el paro que producirá eso, más el crecimiento de la masa demográfica y su longevidad, nos da un enorme problema.

7. Cambio climático

¿Cómo influirá el cambio climático en nuestra sociedad y economía? Un enorme problema al que, como buen avestruz, metemos la cabeza dentro de la tierra para no querer darnos cuenta de la gravedad del problema y de las consecuencias catastróficas que ocasionará. Refugiados climáticos, falta de agua, planificación agrícola, etc.

8. El comercio

¿Cómo influirá el e-commerce en nuestro modelo de consumo y en nuestras pymes? El e-commerce aún supone un pequeño porcentaje de nuestro volumen de consumo, pero en 15 años tendrá mucho peso en nuestro modelo de compra.

Uno de los ejemplos claros de la evolución del e-commerce ha sido China y cómo en los últimos 5 años han cambiado sus modelos de consumo. En España no tenemos un Amazon, no tenemos un Taobao, ni siquiera un Zalando. Y pocos mega e-commerce españoles veo planificándose. Zara podría ser uno, pero demasiado especializado en un sector. Espero que el El Corte Inglés se esté dando cuenta de que su futuro pasa por robotizar al 40% de su plantilla en sus puntos de venta y convertirse en un mega e-commerce en Europa.

9. La banca

¿Qué consecuencias trae la banca digital? La digitalización de los servicios de la banca tiene sus pros y sus contras. Traerá beneficios en reducción de costes para los bancos, ya que gran parte de los servicios se los autogestiona el usuario.

Hasta ahí bien, pero, ¿cómo evitar que gigantes como Amazon, Google o Facebook entren dentro de la banca digital? Para la gente joven la marca Google es mil veces más conocida y robusta que un BBVA. Estoy completamente seguro que, si mañana Google ofreciera un servicio básico de autogestión de tu dinero, miles de jóvenes podrían antes sus ahorros en Google que en un banco español.

10. La energía

¿Cómo influye el cambio de modelo energético que se nos avecina ? Está claro que el petróleo no es la opción de futuro, no porque no haya, sino porque contamina demasiado. Si la electricidad se va a convertir en nuestra fuente principal de energía, ¿qué demanda necesitaremos en 15 años? ¿Las empresas energéticas están planificando esa demanda a futuro y están acometiendo las inversiones y soluciones necesarias?

Entiendo que no es fácil. Como consejo personal, le diría al futuro presidente de España que tenga una mente abierta, que se rodee de gente que sepa, que tengan visión de futuro. Que deje fluir el dinero y la inversión privada hacia la innovación tecnológica y hacia los nuevos modelos de negocio y de producción. Que ofrezca incentivos fiscales reales, agresivos y sencillos para los inversores que quieran invertir en tecnología en España. Que sitúe la innovación como uno de los cuatro pilares del país. Que diseñe un país pensando en el futuro que viene y no en el presente que tenemos.

Que nuestros hijos no sufran las consecuencias de no haber pensado en su futuro.

Diez consejos para emprendedores:
¿Cómo tener éxito con una startup?

 

“Diles siempre a los inversores que pueden perder su dinero en el proyecto.”

Una startup es el vehículo que muchos imaginan que les hará ricos. O al menos les servirá para tener un empleo. Sin embargo, no es un camino sencillo, y el éxito está lejos de estar asegurado. Descubre una serie de consejos para mitigar los riesgos que siempre acompañan al emprendimiento.

1. Tu idea

Defiende tu idea con pasión pero entendiendo que los demás no tienen la misma pasión por tu idea, explícala bien y adapta el mensaje en función de tu interlocutor, no todos suelen tener el mismo conocimiento o experiencia en el sector digital o tecnológico. Que tu idea se base en algo básico, simple, que sea lógica. Seguramente ya haya algo parecido o igual, no pasa nada, busca como diferenciarte del resto.

2. En qué quieres que se convierta tu idea

Si quieres que tu idea se convierta en un negocio, piensa como empresario; si quieres que tu idea se convierta en un proyecto sin ánimo de lucro para ayudar a mejorar el mundo, piensa como un médico. Posiblemente puedas conseguir inversión en ambos caso pero ten claro a quién te tienes que dirigir y qué le tienes que contar.

3. Rodéate

Rodéate de gente que sea un plus para tu proyecto. El equipo que montes es uno de los pilares fundamentales para tener éxito. Busca gente buena y comprometida, no es fácil y posiblemente tengas que saber gestionar bien, con diplomacia, diferentes personalidades en tu equipo. Como buen líder que tienes que ser, intenta mantener en tu equipo siempre la llama de la ilusión y de la unión. Si tu equipo se cae, no decaigas, recupérate y vuelve a ilusionar a gente nueva para que vuelva a empujar tu barco. La rotación de personal no es buena, pero no es el fin de tu proyecto, a veces la entrada de alguien nuevo en tu equipo es un nuevo impulso para tu proyecto.

4. Gran empresa o autoempleo

Define qué quieres hacer con tu proyecto, si decides que tu proyecto sea un negocio, elige entre crear una gran empresa o por lo contrario sólo quieres montar algo con lo que vivir bien tú y tu equipo. Son cosas diferentes con planteamientos diferentes y con tempos y sacrificios diferentes.

5. Asume dónde te metes

Ser emprendedor, es duro, difícil, sacrificado y en un porcentaje alto es igual a fracaso. Asúmelo y sé consecuente con lo que haces y dónde te metes.

6. Relaciónate

Al inicio de un proyecto debes ser la mezcla de muchas cosas. Un buen CEO o fundador tiene que ser un buen relaciones públicas, no subestimes a nadie, nunca sabes de donde vendrá una oportunidad de hacer realidad tu empresa.

7. Los inversores

Tu idea para ellos es el 20% y el 80% es cómo haces pasta con su dinero. Ten claro cómo generas tus primeros 10 euros y busca cómo poder replicarlo y escalarlo sin que sea demasiado caro. Busca inversores que tengan claro dónde se meten; y aunque suene duro, diles siempre que pueden perder su dinero si entran en tu proyecto. Si se asustan, no los elijas. Debes asumir que posiblemente tengas un alto porcentaje de que tu proyecto se vaya a la mierda y ellos pierdan su pasta. Si no se asustan, es que saben lo que hay.

Busca inversores que sean también tus partners, que te ayuden a crecer en todos los sentidos, que te apoyen no solo financieramente, sobre todo en seed (capital semilla). No tengas miedo de sus rondas de financiación y de tu perdida de poder y participaciones: tienes que entender que quien más pasta pone, más pasta debe ganar. Asegura tu esencia como fundador y tu capacidad de llevar el barco y el timón de la gestión, siempre y cuando estés preparado para hacerlo.

8. El mercado

Hazte a la idea de que lo que vas a encontrar en el mercado una vez que pongas tu proyecto en funcionamiento, no es lo que tu esperabas. Lo usuarios no responderán como tu creías y no generas las expectativas que tu esperabas, es normal, no te asustes. El mercado no es fácil, que tu músculo financiero te permita adaptar tu idea/proyecto a negocio, a entender como es tu usuario/cliente, y a moldear tu idea inicial, si es necesario, para que sea rentable.

9. Paciencia

Es mentira que con una startup la gente se forra, hay pelotazos, o que en un año eres millonario. Es muy difícil hacerse millonario con una startup. Nunca montes una startup con esa idea, porque ya te estarás equivocando desde el principio. Intenta mantener la ilusión, la creatividad y la tenacidad en todo momento, olvídate de hacerte rico, si llega bien, sino, vive de tu proyecto de forma honrada y siente orgulloso de lo que has logrado. Cumplir un año vivo con tu startup es un logro, cumplir tres es un milagro y si cumples cuatro eres un genio.

10. ¿Y si triunfas?

Si eres uno de esos pocos elegidos que triunfan y te forras, acuérdate de todos los emprendedores, que como tú se están buscando la vida. Hazte inversor y ayuda a crear riqueza.

Los 4 grandes negocios de Internet

 

Si echamos un vistazo atrás y repasamos la evolución de Internet y del intercambio de datos a nivel global, podemos ver de forma clara cuáles son los grandes negocios que han despuntado y cuya evolución condicionará de forma significativa nuestro futuro: el contenido, el big data, la banca y las comunicaciones.

El contenido

El contenido es la base de la red, sin él no hay nada. Su evolución ha sido brutal porque hace 25 años los ordenadores aún eran monocromáticos y muy pocos podían reproducir vídeos básicos. El contenido en la red ha sido el gran causante de la interconexión global. Hace no mucho las webs estaban llenas de texto, eran feas y ofrecían poco más que el hipertexto o link. Hoy en día las webs, los móviles o la televisión tienden a tener cada vez menos texto y más fotos y vídeos. El contenido se está volviendo mucho más audiovisual gracias al ancho de banda.

Así las cosas, el contenido es uno de los grandes negocios de Internet y tanto la creación como su distribución serán claves en el desarrollo de nuestro futuro. Aunque es cierto que queda mucho por desarrollar: contenido geolocalizado, bajo demanda, bien ordenado, multiplataforma…

Ya que mi especialidad dentro de mis 25 años de experiencia en Internet es el contenido, veo infinidad de posibilidades de negocio por desarrollar. El contenido y sobre todo su monetización en la red aún está en pañales y todavía no me explico cómo Google es capaz de soportar YouTube sin darle un uso coherente. Sólo pensar en los millones de vídeos que ocupan cientos o miles de terabytes con contenido que aporta cero a la compañía me pone los pelos de punta… No entiendo que su única forma de monetizar su plataforma sea con anuncios que no ven casi nadie., por lo que para mi YouTube está totalmente obsoleto.

La creación de contenidos en Internet se lleva a cabo a través de dos grandes caminos: en el primero, el más utilizado, es el usuario quien nutre de contenido a la plataforma (YouTube, Facebook, Instagram…) y en el segundo es una empresa la que genera su propio contenido, ya sea por subcontratación o por propia creación (medios de comunicación, periódicos, teles…). En ambos casos se ha evolucionado muy poco en los últimos 3 o 4 años, porque básicamente hay más capacidad técnica y más ancho de banda pero apenas se han hecho avances para monetizar mejor el contenido.

Monetizar no es tarea fácil, ya que el usuario está demasiado acostumbrado al “todo gratis” y eso ha provocado que los modelos de pago no funcionen del todo bien, así que hay pocas alternativas a la publicidad que se inserta en los vídeos gratuitos. Personalmente creo que la tendencia del usuario al “todo gratis” irá cambiando. Posiblemente hoy en día un usuario medio consume el 99% de su contenido de forma gratuita, pero en un futuro tenderá a demandar más calidad y estará dispuesto a pagar por ciertos contenidos siempre y cuando el coste y la forma de pagarlo evolucionen para amoldarse al nuevo consumidor digital.

Si analizamos esto que acabo de comentar, nos lleva a una drástica conclusión. Y es que pocas empresas controlarán el negocio del contenido a nivel mundial. La estrategia de este negocio es de volumen, con modelos de tarifa plana o costes muy pequeños por descarga bajo demanda en volúmenes ingentes de usuarios. Por tanto, yo creo que el nuevo concepto a revolucionar es el “Home content”, donde hay mucho que evolucionar, desarrollar y ofrecer en el negocio de los contenidos. Los ordenadores están completamente obsoletos, los móviles han tocado techo a nivel de diseño y usabilidad y poco más pueden ofrecer que sea revolucionario, pero la casa, nuestro hogar, está todavía en pañales.

La experiencia de ver la tele tiene que cambiar radicalmente y el contenido es la base del negocio del entretenimiento en casa. Empresas como Movistar TV están apostando por controlar el contenido.

El Big Data

Otro de los grandes negocios que ha traído la red es la información que el usuario genera mientras interactúa con los contenidos. La nueva era del conocimiento digital abre una gran ventana al mundo del marketing porque la forma de entender la venta ha cambiado de ser global a personal. La segmentación que ofrece Internet es brutal. La información es un súper negocio mundial donde las grandes empresas de Internet ven un verdadero filón.

Conocer al usuario y cómo interacciona con la tecnología y con el contenido es importantísimo para analizar su perfil de consumidor. Aún queda mucha información por absorber de los usuarios de Internet. Para mí, el hipercontenido es la clave de la evolución del big data, un paso más en el conocimiento de las acciones de los usuarios frente al contenido.

La banca

La banca aún no ha despegado todo lo que tiene que despegar. Y es indudable que los sistemas de pago son una pieza clave para la evolución del mundo digital si se quiere hacer de Internet un gran negocio. Personalmente creo que muchos bancos están totalmente dormidos frente a lo que se les viene encima.

No entiendo cómo Google no ha sacado su propio gestor de fondos para particulares o algo parecido a un banco en Internet. O una plataforma de microcréditos para jóvenes para cerrar el círculo de Gmail, YouTube y Google Play Store. O una aplicación donde pudieras domiciliar tu nómina y recibos.

Con millones de usuarios, Facebook o Google tendrían mucha más credibilidad para los jóvenes que muchos de los bancos actuales. Además con su mega volumen de usuarios pueden permitirse condiciones a las que los bancos jamás podrían llegar. Creo que hay una excelente oportunidad de renovar lo que significa un banco para un usuario digital. La gente joven habla un lenguaje diferente al de la banca tradicional.

Las comunicaciones

Las que más han sufrido el cambio de los últimos 20 años han sido las empresas de telecomunicaciones, sobre todo las operadoras de telefonía móvil. Esclavas de sus infraestructuras y redes, deben adaptar sus ofertas a la demanda de los usuarios. De hecho, hemos pasado de planes de consumo donde el rey era la voz y se hablaba de céntimos por minuto a tarifas planas de datos que hicieron que los SMS pasaran a la historia. Las ofertas comerciales de las grandes operadoras se han tenido que amoldar a la demanda generada por start ups de éxito, que son las que dirigen los hábitos de consumo de los clientes de estas operadoras.

Es obvio que actualmente el negocio de las operadoras móviles son los datos, pero, ¿qué pasaría si una empresa ofreciera datos gratis a cambio de insertar publicidad? ¿Dónde se posicionarían las operadoras móviles? El acceso a la red será algo muy barato y la fidelidad de un cliente a una operadora móvil no se mantendrá por sus paquetes comerciales, sino por la capacidad que tenga la operadora de ofrecerles servicios adjuntos como información, domótica, contenido…

En definitiva, los grandes negocios que ofrece la nueva era de la comunicación digital están muy influenciados por la innovación y por la demanda generada por los usuarios. Vienen tiempos en los que posiblemente se reescriban muchos conceptos que hasta ahora parecían perpetuos.

La política futura y las redes sociales


 

“El reto es influir de manera segmentada usando la geolocalización.”

Una de las cosas que han dejado patentes estas últimas elecciones municipales es que quien mejor sepa influir en las redes sociales más posibilidades de captar votos tendrá.

Los periódicos y la tele eran antes los dioses en temas de influencia social, el llamado quinto poder podía hacer y deshacer la estructura política de un país, pero eso esta cambiando. Internet no solo ha permitido que todos los usuarios estemos conectados, sino que tengamos un medio directo con el que influir sobre ellos, y además de forma personal e individual,lo que supone un nuevo modelo de entender la forma de hacer llegar quien eres y lo que quieres hacer o vender.

Aunque la prensa y la televisión aun siguen teniendo mucho poder, plataformas como Twitter y/o Facebook pueden hacer que tu imagen como político se hunda o por lo contrario se dispare al estrellato, ya que ambos métodos de influencia social, el digital y el tradicional, se nutren el uno del otro.

Ahora bien, hay que entender el concepto de viralización e influencia social como una herramienta de doble filo, sobre todo con plataformas como Twitter y Facebook. Nuestra dependencia de Twitter y Facebook como método de influencia social digital en España roza el monopolio. Pocos nos ponemos a pensar en la necesidad de alguna red de influencia social 100% española que permita gestionar de mejor forma la información que se publica.

¿Cómo segmentar el mensaje?

Llamemos a esta nueva técnica de influencia social ISD (influencia social digital) para poder acotarla a la influencia social que se consigue mediante medios digitales. Creo que el perfil de usuario es muy diferente en la ISD que en la tradicional. La ISD es más rápida, más cambiante y más proactiva. Un usuario que es influido por las redes sociales para comprar un producto o para participar en un grupo es más activista, más reaccionario.

Las redes sociales actuales se han vuelto tan globales que cuando escribes algo o intentas viralizar un mensaje no tienes ningún control sobre a quien influirá. Poder acotar la información que mandas a un grupo de personas en concreto es realmente complejo porque está limitado al número de usuarios que te siguen o al número de usuarios que te viralize. Si un partido político quisiera controlar una campaña de forma más acotada, controlando los mensajes que quiere transmitir en función de donde se encuentre su receptor, le sería muy difícil con las redes sociales actuales. Las campañas tradicionales, con mítines, reuniones o flyers, atraen en gran medida a tus propios seguidores del partido. Y tu objetivo como partido político es fidelizar a tu votante, pero sobre todo captar nuevos.

¿Cómo influir con un mensaje solo en el barrio de Salamanca de Madrid y a la vez llegar con otro diferente a un barrio obrero de Huelva usando métodos digitales? En política esto puede ser un poco más fácil porque cada localidad suele tener un representante de cada partido que transmite de forma local aquello que quiere hacer llegar. Pero sin duda hay un gran reto que es hacer llegar las noticias y la información de forma mucho más local mediante un sistema digital.

La geolocalización es el futuro

Twitter y Facebook les permite a los partidos políticos crear páginas que representen cada localidad o cada representante en función del municipio al que quiera influir, pero no te puede asegurar que la gente que te siga o te lea sea de la localidad a la que quieras influir.

Lo ideal para un partido político sería poder conocer las necesitadas de cada barrio y de cada distrito, y poder enviarle un mensaje a cada vecino de cada barrio con propuestas personalizadas en función de sus necesidades. La única manera para poder llegar a hacer algo así es usando los smartphones y geolocalizar a cada usuario para saber en que barrio está.

La influencia social digital es un tema complejo que irá evolucionando con la tecnología y con las nuevas técnicas de marketing digital que se implanten. Tenemos que ser conscientes de que la influencia social digital permitirá cada vez más que vendas como empresa o triunfes como líder. Personalmente creo que la geolocalización es el futuro de la ISD.

Un proyecto muy ambicioso

Consciente de ello, estamos a punto de lanzar desde la incubadora que lidero un proyecto piloto que apuesta por geolocalizar las noticias y la información con el fin de poder tener un medio de influencia social capaz de funcionar por barrios, por códigos postales e incluso por calles de todo el mundo. Esto nos permitirá mandar información y noticias a barrios de cualquier ciudad del planeta.

Siempre he creído que la información que más te interesa es la que ocurre cerca de ti, de tu barrio, de tu gente, de tu trabajo o detu empresa. Mapear la información y geolocalizar las noticias nos permitirá conocer mucho mejor cada barrio y, por supuesto, nos permitirá tener un canal directo para poder influir de forma muy local. Estoy convencido de que nuestro proyecto se convertirá en una excelente plataforma para hacer llegar todo aquello que le pueda interesar a una localidad o a un grupo de vecinos y así poder ofrecer una información de gran valor añadido al usuario.

Nuestro proyecto piloto nacerá en Madrid y si tenemos buenos resultados exportaremos el sistema al resto de España y Latinoamérica. Queremos ser la primera red de ISD 100% española que sea capaz de influir en varios países del mundo. Un proyecto ambicioso y lento porque hay que ganarse a cada barrio, pero creo que es un proyecto necesario y útil.

El Silicon Valley de Ciudadanos, a examen: ¿podemos convertir España en una Start Up Nation?

 

Una de las propuestas estrella de Ciudadanos para reciclar parte del modelo productivo de España es convertir nuestro país en el Silicon Valley de Europa. Particularmente, y bajo mi experiencia, creo que es una de las mejores vías para cambiar la situación de este país. Pero dicho esto creo que una cosa es decirlo y otra bien distinta es hacerlo. Y más aun si cabe hacerlo en una sola legislatura.

Al menos hay un partido político que pone encima de la mesa propuestas para cambiar de rumbo, ya que la realidad tecnológica está creando dos tipos de países: los que se adaptan y los que no. De la mayoría de partidos políticos solo escucho palabras acerca de la importancia de innovar en nuestro país, pero me temo que ni siquiera llegan a entender bien qué significa eso de innovar.

Así las cosas, querría plantear los pros y los contras que pueden tener este tipo de medidas que plantea Ciudadanos en caso de que no se haga bien o no se tengan en cuenta ciertos aspectos socio-económicos de España. Porque lo primero que tenemos que analizar es la materia prima con la que cuenta el país.

De hecho, escucho continuamente hablar de lo superpreparados que están nuestros universitarios, del auge de emprendimiento y del talento que desaprovechamos. Y yo no estoy tan de acuerdo porque tengo una incubadora tecnológica y me las veo y me las deseo para encontrar profesionales que estén a la altura. En España es difícil encontrar gente buena de verdad, posiblemente porque muchos de los que valen se van. No das una patada y te salen 100 ingenieros megapreparados, cumplidores y comprometidos.

Cambio de mentalidad

La primera regla es la ilusión. Y la realidad es que somos más un país de Belén Esteban y Cristiano Ronaldo que de Mark Zuckerberg y Steve Jobs, una realidad que debemos asumir si queremos influir sobre los jóvenes. Nuestros emprendedores de éxito son personas anónimas que suelen ser más valoradas fuera que dentro de nuestro país, no estrellas de rock ni celebrities que van a programas de televisión. Ésta es la primera semilla que hay que plantar para que el árbol de la innovación, la creatividad, el emprendimiento y el negocio tecnológico acabe dando sus frutos en nuestro país.

Un ejemplo claro de influencia social lo tenemos en cómo los cocineros se han convertido en chefs en España. Porque hace 20 años ser cocinero era para muchos una profesión de segunda y pocos jóvenes se planteaban su futuro en una cocina. Pero personajes como Ferran Adriá, Joan Roca, Martín Berasategui y un largo etcétera han sabido crear los cimientos para poder cambiar el concepto del cocinero y llevarlo más allá. Hoy en día hay un verdadero negocio creado alrededor de la cocina y de los chefs.

Los jóvenes buscan iconos donde reflejarse, y si queremos que se conviertan en emprendedores de éxito tenemos que mostrarles a los verdaderos emprendedores de éxito para que les sirvan de guía.

La segunda regla es la formación. Las propias universidades deberían ser el caldo de cultivo de nuestros emprendedores, fomentar la competitividad entre estudiantes, estimular la excelencia y sobre todo adaptar la formación a las necesidades reales del mercado. Muchas de las universidades de nuestro país están obsoletas porque dan mucha paja y poca chicha, mucha teoría y pocas prácticas.

Además, el sistema de becas está enfocado a las notas y no a la capacidad de crear y generar negocio de los estudiantes, y hay verdaderos genios que sacan malas notas porque no se les sabe estimular.

El ejemplo de Israel

La tercera regla para crear un país que pueda vivir de la innovación es la inversión, porque hace falta dinero y sobre todo hace falta saber dónde y cómo invertirlo. El gran problema que hemos tenido en España es que quien maneja el dinero no suele tener ni idea de dónde invertirlo para que éste sea efectivo desde el punto de vista tecnológico.

Un buen modelo sería el de Israel, que con poco más de 8 millones de habitantes es una máquina de generar emprendedores de éxito. Por algo algo llaman al país la Start Up Nation. Mucha de la tecnología que usamos ha sido pensada y desarrollada en sus universidades y por sus emprendedores, y su secreto se basa en invertir el 4,7% de PIB en fomentar y crear start ups que mantengan su nivel tecnológico en el primer nivel del escalafón mundial.

Aunque allí es el Gobierno quien pone los fondos no es el Gobierno quien decide donde invertir, sino que son las incubadoras especializadas las que analizan los proyectos en los que poner el dinero. Es decir, que son los expertos los que valoran dónde y en qué invertir en función de las necesidades fijadas. Pero no sólo incuban empresas, sino que también las acompañan en todo el proceso de maduración inyectado la financiación necesaria para que no se quede en el camino siempre y cuando que los proyectos sean prometedores.

En España es fácil conseguir 50.000 o 100.000 euros para arrancar un proyecto y lo complicado de verdad es lograr financiación para una segunda o tercera fase. Esto provoca que muchos emprendedores gasten sus pocos ahorros o sus indemnizaciones laborales en proyectos que están destinados a morir aún siendo buenos por no tener suficiente músculo financiero. Por tanto, saber invertir bien, darle el dinero a gente que realmente conozca el mercado y acompañar a los proyectos y emprendedores durante todo el proceso de creación de la empresa es clave para generar valor en nuestro país.

No todo es dinero

La cuarta regla sería explicar bien qué es un emprendedor. Porque un emprendedor no es aquel que se forra en dos años, un emprendedor no busca el pelotazo sino que busca crear e innovar aunque no se forre. Muchos chavales con los que hablo, que se han metido a emprendedores, me trasmiten su ilusión por crear algo y que venga Google y se lo compre. Y yo les recomiendo alejarse de las ilusiones millonarias, trabajar duro en sus proyectos para poder vivir dignamente de lo que han montado y aportar valor al país. Eso eso es ser emprendedor de verdad.

Al igual que los inversores privados, los emprendedores deben saber que innovar supone muchas veces tirar el dinero a la basura porque innovar no siempre supone el éxito comercial.

La quinta y última regla sería ser patriota. Nos gusta más lo de fuera que lo de dentro, y lo primero que tenemos que hacer para vender algo fuera es comprarlo nosotros mismos y defenderlo a capa y espada. De nada sirve crear algo en nuestro país si compramos lo que nos vendan los de fuera. Tenemos que ser más patriotas y saber vendernos mejor.

Si Ciudadanos consigue poner de moda entre los jóvenes ser emprendedor, pero un emprendedor de verdad, de esencia y no de Hollywood, y consigue remodelar la formación y canalizar los fondos para que sean realmente efectivos para las empresas y proyectos que innovan, creará las bases para que España pueda convertirse en una Start Up Nation de verdad.

La información en Internet es el petróleo del siglo XXI


 

“Las empresas quieren ‘conocernos’ para vendernos productos y servicios.”

No sé si alguien se ha preguntado por qué las megaempresas de Internet invierten millones de euros en expandirse, a veces sin tener una línea de negocio clara o rentable. Y la respuesta es sencilla: tener usuarios equivale a tener información y la información es negocio y poder. En el siglo XXI, la información se está convirtiendo en el bien más preciado para hacer negocio.

Internet tiene una peculiaridad que ninguno de los otros canales de comunicación ha tenido antes. Y no es la inmediatez, ni siquiera la interactividad. Es su forma de navegar por los contenidos lo que ha revolucionado la manera de relacionarse con el usuario.

Todos los canales de comunicación hasta el nacimiento del TCP/IP y del World Wide Web eran lineales y, de hecho, siguen siéndolo. El hipertexto o link que trajo la navegación en Internet permitió a los usuarios elegir su propia forma de navegar por las webs en función de sus gustos, búsquedas, preferencias o curiosidades. El hipertexto ofreció una navegación no lineal que permitía a los usuarios de una misma web elegir destinos diferentes.

Así se genera el negocio

Cada vez que un usuario hace click en un link nos está diciendo de alguna manera lo que está buscando o qué le interesa. Poder analizar esa información, que en una primera instancia no parecía muy importante, está revolucionando la forma de hacer negocios en el mundo.

Una empresa que ha sabido aprovechar bien la navegación del usuario y la interactividad con las páginas y textos ha sido Google. Esta empresa ha tenido claro que debía ofrecer servicios básicos a los usuarios (Gmail, Youtube, Google Plus, Google News, etc..) totalmente gratuitos a cambio de la información que estos generaban con su uso.

Pero no todo el mundo sabe sacarle provecho a estos datos y hacer negocio con ello. La información se ha hecho muy compleja y sobre todo ha llegado al final de su primera fase.

En el caso de Google, su estrategia de captación de información ha sido el parseo o análisis de millones de páginas webs y la captación de las palabras claves buscadas por los usuarios. La ecuación es fácil si sabes lo que se busca y quién lo busca y sabes dónde encontrarlo. Solo tienes que enseñárselo y generar un negocio con ello.

En otros casos, el uso de cookies que analizan la navegación del usuario y sus hypervínculos permite generar el llamado Big Data. Pero la era del hipertexto está empezando a llegar a su fin, ya que el contenido en Internet cada vez tiene menos texto y más fotos, vídeo y audio. La nueva era del negocio de la información está en el hypercontenido.

¿Qué es el hypercontenido?

Es contenido interactivo, contenido que ofrece al usuario diferentes alternativas de elección. Un ejemplo claro serían las fotos de Instagram o los vídeos de Youtube y toda la información que conllevan. La tendencia de empresas como Google o Facebook es la de desarrollar tecnología que permita rentabilizar la información que contiene el contenido visual (foto y vídeo), ya que el usuario cada vez quiere leer menos y ver más y eso conlleva un cambio del modelo de captación de información.

Parece fácil pero es bastante complejo saber qué productos, marcas, servicios y experiencias pueden contener las fotos y videos de Internet y, sobre todo, qué usuarios están interesados en ellos. Para conocerlos hace falta etiquetarlos, archivarlos y enlazarlos con una acción que tenga interés para el usuario cuando interactúe con dicho contenido.

Los sistemas de etiquetado han evolucionado pero aún nadie ha sabido dar una solución global al etiquetado de productos y experiencias que pueden englobarse en el hypercontenido. Un negocio multimillonario que desembocará en una matriz inteligente de datos verticales capaz de conocer los gustos de cada usuario de forma individual.

Al fin y al cabo, la información es capacidad de venta si la enfocamos al negocio del e-commerce. Poder vender desde un único punto al mundo entero ha cambiado la escala de valor del proceso de venta. Cada vez pesa menos la cercanía y pesa más el precio. Cada vez pesa menos probar las cosas en el punto de venta y pesa más la recomendación o la influencia. Hoy en día puedes vender cualquier cosa a cualquier persona en cualquier país del mundo, y sólo tienes que saber qué es lo que quiere y cuándo lo quiere.

Personalmente pienso que es bueno que las empresas conozcan cierta información de nosotros. Y la gestión de esa información es la clave para que la información que entregamos a estas empresas se use en beneficio de nosotros mismos y no en contra de nosotros.

Desde nuestra incubadora Atomic Internet estamos investigando en tecnología que permita etiquetar de una forma global y fácil cualquier cosa que esté dentro de un contenido en Internet, esté donde esté y lo veas en el dispositivo que lo veas. Seremos capaces de almacenar todo aquello que ves y te gusta, ya lo veas en la tele, en un móvil o en un escaparate. La evolución de la red hacia el Internet de las cosas y a que todo pueda estar conectado abre un campo enorme al negocio. En Internet aún hay mucho por hacer.